La
globalización mundial, lleva a pasos muy acelerados nuestras vidas, procesos y
en fin toda actividad cotidiana. Entonces nos preguntamos ¿Será que estamos
preparados para asumir el reto? ¿Será nuestra formación académica acorde con
éste proceso?
Vemos
el gran avance de las comunicaciones, donde la barrera “distancia” ya no existe, pues en tiempo real podemos comunicarnos
24 horas al día 7 días a la semana con cualquier lugar del mundo.
La
educación no puede ser ajena a éste proceso. Tenemos las TIC, que nos
proporcionan una inmensa cantidad de herramientas para utilizar en la formación
que impartimos, creando un ambiente interactivo, agradable y menos pesado para
el estudiante o aprendiz. Esto es real
Miramos
nuestra realidad y entonces nos venimos abajo en nuestro entusiasmo, pues que
es lo que vemos: un sistema educativo totalmente ajeno a los avances
tecnológicos con calificaciones en lugar de evaluaciones, profesores todavía
calificando cuadernos y talleres, calificando exámenes donde no se refleja lo
aprendido, sino lo mecanizado, donde lo que vale es la respuesta, no la
integralidad como es el proceso y la solución, docentes totalmente resistentes
al cambio a la tecnología, no saben ni siquiera acceder un computador y en fin
cantidad de falencias que van en contravía de éste avance.
Tenemos
que comenzar por crear una cultura de cambio no solo en el estudiante de
educación superior, sino desde el inicio es decir desde jardín. Cultura de
cambio en los formadores, docentes, instructores, maestros y toda persona que
tenga injerencia en éste campo, casi que obligándoles a aceptar que el cambio
tiene que darse. Para lograr el objetivo se debe no reformar sino elaborar un
nuevo sistema educativo en el país, no en base a retazos de diferentes sistemas
como el cubano, el español y en fin de tantos sistemas como lo es el actual,
sino uno que refleje la necesidad del pueblo, de la industria, del campo, de la
tecnología. Debe tener inmersa, una política de inversión en tecnología para
los centros de formación que pueda asumir los costos que se necesita para el
cambio y la utilización de las TIC
Este
curso, creo que nos concientiza que podemos ser unos formadores atractivos para
el estudiante al utilizar el medio tecnológico, haciendo de la educación una
diversión donde se aprende a hacer, a saber y a saber ser.